Lo sé, la llegada de la lluvia no ha traido precisamente buenas noticias en algunas partes del país. Para muchos, no es precisamente lo que se dice una buena noticia. Aunque, hay que recordar el efecto beneficioso que tiene en los cultivos de una España tan castigada por la sequía.

Ahora bien, yo quería subrayar el aspecto sentimental que ésta tiene. Quizás la mayoría de la gente apueste por los días de sol y por condiciones climáticas más favorables. Aunque yo, quizás por ser del norte, veo mucho encanto en la lluvia.

De hecho, el sentir gotas de lluvia sobre tu cabeza no tiene por qué significar algo negativo ni mucho menos. A veces puede ser una sensación muy gratificante, a parte de servir para aclarar las ideas a más de uno o una.

En la epoca en la que yo hacía atletismo, para mí la lluvia era una verdadera bendición. Correr una carrera bajo el agua era realmente muy divertido.

Cantando bajo la lluvia en plan Breakdance (anuncio Golf GTI)

Eso sí, quien dice correr también dice cantar, bailar, etc. Sabemos que no es algo que podamos hacer en plena calle, como hacía Gene Kelly en Cantando Bajo la Lluvia, sin que nos tomen por locos. ¡Aunque no será por ganas!.

Ya no digamos el grado de romanticismo que la lluvia tiene en sí y que, a veces, ha sido el personaje fundamental de muchas historias: ya sean reales, literarias, cinematográficas, etc.

Con lo que si llega la lluvia, sal y disfrutala. Bien sea ahí fuera o mirándola detrás del cristal de una ventana. Y es que mientras que el sol sólo tiene su encanto saliendo de casa, la lluvia también puede ser disfrutada, por ejemplo, dentro de una cafetería o de tu propio hogar. Ya que hace del lugar en el que estés, un sitio más acogedor. Si encima hay una chimenea cerca a la que le puedas prender fuego, mejor que mejor.

¡Así que no me digas que no hay motivos más que suficientes para poner al mal tiempo, buena cara!.

Cantando bajo la lluvia (original)