Sin duda si hay un momento en el que sea bonito tener una pareja al lado es en verano y no lo digo porque el resto del año no merezca la pena tenerla, que sí que lo merece, sino más bien que el verano tiene un encanto especial.

Quizás sea por el calor o por las vacaciones, pero es bueno tener algo de compañía. Y más, cuando es una persona que realmente te importa y con la que quieres estar. Además, no pienso que no pueda nacer algo que sea realmente duradero.

Eso sí, el verano tiene magia y más si estás cerca de la costa y es en días de fiesta. En concreto, la noche se hace más maravillosa y especial.

Encima hay momentos para todo. Desde los más animados para estar charlando con gente, escuchando música en un chiringuito o bailando a todo trapo. A los momentos más tranquilos, para acercarse a la arena del mar y escuchar música de fondo.

Yo he pasado muy buenos ratos en verano, supongo que más o menos todo el mundo recuerda alguna noche de verano especial.

Hay que ir con la idea de pasarlo bien y con mucho buen humor. Incluso ponerle a las noches cierto toque picante. Me encanta pedirle a una chica que se deje alguna prenda en casa. Incluso los más lanzados y lanzadas podrían bañarse desnudos al reflejo de la luna, decirse palabras de amor o, simplemente, soñar juntos bajo las estrellas.

Como si fuera la última noche... aunque en el fondo es la primera y esto no ha hecho más que empezar.