Como ya era esperado, la banda terrorista ETA volverá a usar la violencia. A partir de esta noche, podrían volver los atentados.

Esta noticia cae como un jarro de agua fria en las filas socialistas, la apuesta personal de Zapatero por las negociaciones no ha llegado a buen puerto.

Nosotros, particularmente, siempre hemos estado a favor del diálogo con quien hiciera falta. Y aunque ahora está claro que no es el momento para ello, creo que se tendría que seguir apoyando el diálogo en un futuro. Y no, no es cuestión de masoquismo sino más bien una cuestión de lógica.

En País Vasco hay una gran masa social que apoya la lucha armada de ETA y ésta no es precisamente pequeña, sólo hay que ver los votantes que tienen los partidos de la izquierda abertzale.

Como ya dije alguna vez, por mucho que los Cuerpos de Seguridad del Estado se pongan las pilas siempre habrá gente que logre llevar a cabo un atentado. Quiero decir que, por muy debilitada que ETA pueda llegar a estar, siempre va a tener medios para seguir activa de alguna manera.

Tampoco ETA va a conseguir mucho volviendo a atentar, ya que es probable que dentro del núcleo de la banda siga habiendo debates internos y eso acabe fomentando más desacuerdos y más división entre los que apoyan la lucha armada (como ellos lo llaman) y los que apuestan por otras vías.

Con lo cual, tarde o temprano, el gobierno de turno y la banda tendrán que volver a sentarse a negociar y tratar de acercar posturas.

Por mucho que puedan decir unos u otros, está claro que no hay otra opción. Y eso, aunque de cara al exteriorpueda decir otra cosa, lo sabe también el PP.

Por eso cuando estuvieron en el gobierno dialogaron con ETA (al igual que lo habían hecho todos los gobiernos democráticos desde la transición) e impulsaron medidas para acercar presos a Euskadi. Ya no hablemos de las declaraciones en plan: tendremos que ser generosos (refiriéndose a las posibles concesiones que el gobierno del PP, por aquel entonces, pensaba dar a la banda).

Habiendo aquellas negociaciones fracasado, la actitud del PP se radicalizó en 180 grados. Y fue cuando nació el Pacto Antiterrorista. A partir de ese momento se trató al gobierno del PSOE como si fuera un menor, vigilando uno a uno todossus pasos (aún siendo más pequeños de los que había hecho el PP cuando gobernaba).

Lo único que ha hecho el PSOE ha sido lo lógico, que es negociar con ETA (apoyado por la mayoría del Congreso y del pueblo español). Ya que ningún pacto, por lo explicado anteriormente, va a acabar con el problema de forma definitiva. Está claro que las posturas están muy distantes todavía, pero no parece que pueda haber otra solución.

Si ahora el PP quiere usar el regreso de la banda para hacer campaña electoral, están en su derecho. Siempre se puede argumentar que el PSOE no respetó el Pacto Antiterrorista.

Ahora bien, el partido de la oposición no debería decirle a un partido que es el Gobierno si debe negociar o no y más si tiene el apoyo del Congreso.

A todo esto: ¿no se estaba claudicando ante los terroristas y eran ellos los que marcaban la hoja de ruta?. Creo que ellos no piensan lo mismo.