El otro día me llegaron las imágenes de una periodista de La Sexta que acababa por los suelos, por culpa de querer estar lo más cerca posible de la noticia en un partido de fútbol.

Y es que si te metes tanto en el campo, al final un jugador te puede acabar arrollando. Cosa lógica si el futbolista corre detrás del balón y tú no le dejas espacio para frenar.

La moraleja en este caso sería: si estás tan cerca de la noticia, al final puede que tú acabes siéndo parte de ella.

Y es que el trabajo de reportero no es fácil y aquí queda demostrado, pero ya que ha sido una chica la protagonista de la anécdota, vamos con más reporteras.

Imaginaros un paisaje nevado, totalmente invernal. La periodista, por supuesto, informa sobre las condiciones climáticas y, de repente, pasa lo impredecible.

Bueno, tampoco lo es tanto, a una máquina quitanieves supongo que se lo verá a distancia. Pues parece ser que la reportera no lo vió.

Ahora bien, caso aparte son las que tratan de hacerse graciosas. Está muy bien dar frescura y simpatía al asunto, pero no necesitas colocarte en ciertos sitios.

Moraleja: no te metas debajo del trasero de cualquier animal. ¿Parece obvio no?, pues hay gente que no lo tiene tan claro.

Aunque no siempre es culpa todo de las reporteras, puede haber alguién detrás tocando las narices o mostrando lo que mejor estaría tapado.

Al final, el premio merecido suele ser el poder presentar los informátivos, tranquilamente en los estudios de televisión, pero aún así sigue habiendo riesgos.

También es mala suerte que te vaya a caer un foco, pero eso también puede pasar.

A veces buscando la noticia, es ella la que te encuentra a tí. Así que hay que ir con mucho ojo.